¿quiénes somos?
Las Hijas de San Pablo, conocidas como Paulinas, somos una
Congregación de religiosas, consagradas a Dios en la Iglesia, para la
evangelización a través de los medios de comunicación social. Fundadas en Alba
(Italia) por el Beato Santiago Alberione el 15 de junio de 1915.
Con nuestra misión, estamos presentes en 52 naciones, de los
cinco continentes.
La intuición proviene de un
seminarista de Alba, en el Piamonte, Santiago Alberione, cuando pasó la noche
del 31 de diciembre de 1900 en adoración en la catedral. Rezó para “prepararse
para hacer algo por el Señor y los hombres del nuevo siglo”, sirviendo “a Dios
y a la Iglesia, con los nuevos medios que ofrece el ingenio humano”. “La visión
profética del Beato Alberione parte del conocimiento de la situación histórica
y se desarrolla en la conciencia de comprometerse personalmente para llevar a
Dios a los hombres y mujeres de hoy”.
Del mundo al Sagrario, de la
Eucaristía celebrada y adorada al pueblo, de la Palabra estudiada y meditada a
los púlpitos del anuncio: esta circularidad constante habla de la unidad de vida
que toda Hija de San Pablo está llamada a vivir, redescubriendo como esencial
aquella dimensión mística del apostolado que es la raíz de toda fecundidad.
Beato Santiago alberione
Nació en San Lorenzo di Fossano, Cúneo (Italia) en 1884. Desde niño evidenció una gran curiosidad y determinación. En la escuela era de los más entusiastas cuando de cosas de fe se trataba. Vale traer a colación aquella historia en la que una de sus maestras le preguntó qué es lo que quería ser de grande y él -sorprendiendo a más de uno- respondió: “Quiero ser sacerdote”.
A los 16 años ingresó al seminario de Alba (Piamonte) y conoció al canónigo Francisco Chiesa, quien fue su guía espiritual por 46 años. Interpelado por la encíclica Tametsi Futura Prospicientibus , escrita por el Papa León XIII el 1 de noviembre de 1900; en ella trata de Cristo Redentor.
Alberione pasó la noche en oración, frente al Santísimo Sacramento y ahí confirmó, que Dios le llamaba para ser sacerdote. Quería ser parte de esa Iglesia, que fiel a la tradición, se pone de cara al futuro, que a veces aparece sombrío.
En 1907, ya ordenado, en medio del trabajo pastoral y el estudio, Santiago Alberione comprendió algo más en su vida: que Dios ciertamente lo llamaba a anunciar el Evangelio, pero que ese anuncio debía hacerse de forma novedosa. Inspirado en la figura de San Pablo, quien predijo en el areópago, se sintió atraído por la idea de proclamar a Cristo a través de los modernos medios de comunicación.
En agosto de 1914, fundó la Pía Sociedad de San Pablo, dando origen a lo que posteriormente se conocería como la “Familia paulina”. Luego vendrían otras fundaciones: las Congregaciones: Hijas de San Pablo, Pías Discípulas del Divino Maestro, Hermanas de Jesús Buen Pastor y el Instituto Reina de los Apóstoles. Los institutos de vida secular consagrada: San Gabriel Arcángel, Virgen de la Anunciación, Jesús Sacerdote y Santa Familia. En total, diez instituciones fueron constituidas, entre las que también están, los Cooperadores Paulinos.
El Padre Alberione fue un gran impulsor de la impresión de ediciones populares de la Biblia y de diversos textos de formación católica, litúrgica y pastoral.
Debido a su creciente apostolado, el beato tuvo una relación cercana con el papado. En 1962 fue invitado a participar del Concilio Vaticano II por San Juan XXIII, quien dijo de él: “Este sí que es un gran hombre de Dios” . Por otro lado, al final de sus días, recibió la visita de su amigo, el Papa San Pablo VI.
El Beato Santiago Alberione, partió a la Casa del Padre el 26 de noviembre de 1971 -hace poco más de medio siglo- y fue beatificado por San Juan Pablo II en 2003, el día de la Solemnidad de la Divina Misericordia. Tras su beatificación, fue nombrado Patrono de las Comunicaciones y de Internet.
venerable tecla merlo
Primera superiora general de las Hijas de San Pablo, nació el 20 de febrero de 1894 en Castagnito (Alba).
Fue una de las primeras jóvenes que en 1915 siguió al P. Santiago Alberione, en el inicio de la primera rama femenina de su institución. Vivió los humildes tiempos de los inicios, estuvo al lado del Fundador como hija dócil, colaboradora sabia e inteligente, en la realización del proyecto divino del cual era portador; rápido en asumir sin miedo, los medios de la comunicación y arriesgarse en iniciativas nuevas. Acompañó en el surgimiento de los otros Institutos de la Familia Paulina.
Centró su enseñanza sobre un único objetivo: la vocación a la santidad . Condición única y esencial para la eficacia de la evangelización realizada con los medios de comunicación social.
En 1964, en ocasión de su muerte, el Fundador testimonió: «Era el Señor quien la ha sostenido. Ha sido un alma contemplativa. Sabía recurrir a las personas, pero siempre y en primer lugar a Dios. Todo debía venir de Dios y todo era para Dios».
Su mensaje, aún por descubrir, es luz profética para la nueva evangelización; su experiencia de vida es «camino de santificación y de apostolado», es luz cada vez más espléndida y clara para los y las apóstoles de hoy.
espiritualidad
El corazón de la
espiritualidad paulina es Jesús Maestro Camino, Verdad y Vida. Viviendo
en él comunicamos con pasión su Evangelio. Una espiritualidad plena y total,
que lleva a Dios toda la persona: mente, voluntad, corazón, cuerpo y fuerzas
físicas.
Nuestra meta es la del apóstol
Pablo: “Ya no soy yo quien vive; es Cristo quien vive en mí”. Encontramos luz
y fuerza en la Palabra de Dios y en la Eucaristía. La oración diaria y la
comunión fraternal, son los recursos de los que sacamos fuerza para nuestro
multiforme apostolado, para discernir los signos de los tiempos y para
responder a las necesidades de la Iglesia y del mundo.
San Pablo, Para
nosotras Hijas de San Pablo- Paulinas. San Pablo es nuestro modelo y protector
en el camino de santidad y evangelización. Tras sus
huellas y con su mismo espíritu, nos comprometemos a vivir y anunciar a
Jesucristo Camino, Verdad y Vida n el moderno areópago de la comunicación.
María,
Reina de los Apóstoles, primera apóstol y comunicadora del Verbo
encarnado, así cada religiosa paulina, damos con nuestra vida, a Cristo al
mundo, transformando la Palabra en anuncio y testimonio con una creatividad
irreductible e incansable.
familia paulina
fue fundada por el beato padre
Santiago Alberione como un gran árbol, cuya raíz es Cristo Maestro. Las Hijas
de San Pablo formamos parte de esta gran Familia evangelizadora.
Como apóstoles de Jesucristo
en el mundo de la comunicación, nos sentimos enviadas a anunciar el Evangelio
en todo el mundo y con todos los medios que el progreso y el ingenio humano
pone en nuestras manos.
Nuestro nombre manifiesta una
relación particular con el apóstol Pablo, nuestro modelo y referencia constante
en la vida y en el desarrollo de la misión. Siguiendo sus pasos, queremos
recorrer los caminos para que la Palabra de Dios pueda llegar hoy a todos.
Los
diez institutos fundados son:
- 20
de agosto de 1914 Sociedad de San Pablo- Paulinos (sacerdotes y hermanos)
- 15
de junio de 1915 Hijas de San Pablo-Paulinas.
- 1924
Pías Discípulas del Divino Maestro.
- 1938
Hermanas de Jesús Buen Pastor- Pastorcitas.
- 1957
Instituto Reina de los Apóstoles -Apostolinas.
- Institutos
Seculares Agregados a la Sociedad San Pablo:
- 1917 Cooperadores Paulinos.
- 1960 Nuestra
Señora de la Anunciación – Anunciatinas.
- 1960 Instituto Jesús Sacerdote.
- 1960 Instituto
San Gabriel Arcángel- Gabrielinos.
- 1971 Instituto Santa Familia.