“La vocación es un acto del amor de Dios que exige una respuesta de amor”.
Beato Santiago Alberione.
El llamado a ser hermana Paulina, nace de un encuentro personal con Cristo. Lo sientes dentro de tu corazón. Te sientes atraído por la misión paulina. Pero discernir la vocación no siempre es fácil; las dudas, el miedo, la incertidumbre son parte de la vida cuando nos planteamos en serio, el para qué estamos y que queremos ser. Por eso, como en todas las Congregaciones, también en la nuestra, hay una hermana preparada para acompañarte en este proceso vocacional.
Las etapas de formación son:
* Aspirantado: Es el Tiempo del paso de la familia a la comunidad en la experiencia de la vida y misión paulina.
* Postulantado: Se profundiza la historia de vida personal, se verifican las motivaciones vocacionales para seguir dando una respuesta libre y feliz al llamado de Jesús en este estilo de vida.
* Noviciado: En esta etapa se vive una relación vital con la persona de Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida, en preparación a la consagración religiosa paulina.
* Juniorado: Es la etapa de la formación apostólica y profesional que ayuda a la joven religiosa a responder a los desafíos de la vida y misión paulina.
* Profesión Perpetua: Se trata del "¡Sí!", de la madurez y entrega total a Dios para toda la vida. Es la etapa de formación continua y de la entrega definitiva en la vida religiosa paulina.
*Disponibilidad: Tener el corazón abierto ante los problemas.
* Atención a los Acontecimientos de la Vida: Observar las necesidades de la humanidad, con mucha sensibilidad.
* Valentía:
para encontrarte contigo misma. Tomar conciencia de tu historia personal, familiar, de fe.
* Humor: La alegría es importante en el camino espiritual.
* Transparencia en el Acompañamiento Vocacional: Hablar con toda sinceridad, serenidad, valentía y apertura.
*Acogida de la Palabra de Dios: que es la luz que iluminara tus pasos.
*Oración: Diálogo con Jesús, dile lo que sientes.... como un amigo habla con su amigo.
*Dirección Espiritual: Te facilitará tener una mirada nueva, crítica y te ayudará a crecer.
* Compromiso. Te entrena para aquello que quieres alcanzar.
* Paciencia y Coraje en tu Decisión: Si tu corazón está en llamas, ningún esfuerzo es excesivo. Y no hay esfuerzo que fracase.
"La vocación es un acto del amor de Dios que exige una respuesta de amor".
Beato P. Alberione. Fundador de las Hijas de San Pablo.